Cómo crear un mapa conceptual

Un mapa conceptual representa visualmente las relaciones entre ideas. La mayoría de las veces, los conceptos son representados como círculos o rectángulos unidos por líneas o flechas que contienen las palabras que demuestran cómo las ideas se conectan. El mapeo conceptual es una herramienta para organizar y estructurar el conocimiento, integrando información nueva y antigua para permitir una mejor retención y comprensión.

1. Seleccionar un medio

Elige un medio en el que dibujar tu mapa conceptual. Algunas personas prefieren lápiz y papel o una pizarra en blanco, mientras que otras usan software en línea especialmente desarrollados para este tipo de tareas. Una ventaja de este último método es que su información se guardará en un formato digital, facilitando el intercambio y la edición.

2. Crear un concepto principal

Comienza con un campo de conocimiento con el que te sientas familiarizado. Determina una idea central que se conecte a todas las otras ideas en el mapa. Si no estás seguro de por dónde empezar, trata de identificar una parte del texto, una actividad en el aula o un difícil problema que necesita ser resuelto. Puede ser útil crear una sola pregunta, a veces llamada la pregunta de enfoque, que especifica claramente el problema o los problemas que el mapa conceptual ayudará a resolver. Es importante crear un mapa conceptual que lo lleve constantemente de vuelta a esa pregunta y su respuesta.

3. Identificar los principales conceptos

Ahora que has elegido un concepto principal, el siguiente paso es registrar los conceptos asociados. Piensa en ideas relacionadas y colócalas en la página. Esta lista también es conocida como aparcamiento y consiste generalmente en unos 15-25 conceptos clave. Describe cada concepto lo más pronto posible; por lo general, una o dos palabras por idea son suficientes. Mantener las descripciones concisas impedirá que el mapa quede lleno de textos.

4. Organizar formas y líneas

Ordena cada uno de los conceptos en un formato jerárquico, con las ideas más generales en la parte superior de la lista y las más específicas en la parte inferior.

Tu mapa conceptual tomará forma mientras conectas las formas con líneas y determina el lugar correcto para cada idea. Recuerda que los mapas conceptuales, normalmente, tienen textos o palabras de enlace, escritos en cada línea. Las palabras de enlace son útiles para establecer claramente la relación entre un concepto general y los conceptos más específicos. El texto puede incluir un verbo específico, como “da” o “comprende”.

Después de crear este mapa conceptual preliminar con los enlaces básicos, agrega enlaces cruzados para ilustrar las relaciones entre los diferentes ámbitos.

5. Ajustar el mapa

A medida que se agregan enlaces a cada concepto, asegúrate de examinar cuidadosamente las relaciones que ilustras. Hazte preguntas como:

¿Cada elemento encaja bien en su respectivo lugar?

¿Hay una mejor posición para esta idea o grupo de ideas?

¿Puedo usar una palabra de enlace más precisa para representar esta relación?

Preguntas rigurosas como estas te ayudarán a mejorar el rendimiento cognitivo y a desafiar tu conocimiento sobre cualquier tema.

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