¿Cuáles son los peores hábitos de estudio?

A veces la gente estudia mucho para una determinada materia, y aún así puede que no obtenga los resultados esperados. Esto puede deberse a que quizá se encuentra aplicando algunos hábitos de estudio que en realidad no tienen ningún beneficio (o muy pocos); a continuación te presentamos algunos de estos hábitos:

1. Subrayar todo

Este hábito no ayuda en nada, ya que no cumple con el papel básico del acto de “subrayar”, que es el recordar sólo detalles importantes. Cuando el estudiante subraya todo, no puede enfocarse en nada, y acaba desesperándose al ver la cantidad de cosas que (teóricamente) tiene que aprender.

La solución para esto es usar un marca-texto y subrayar sólo lo más importante que hay en el texto. Subraya expresiones importantes, frases que resumen el tema y los datos indispensables. La explicación completa del tema no necesita ser subrayada, necesita de lectura y comprensión.

2. Copiar de la pizarra

El problema no es exactamente copiar lo que el profesor escribe, sino copiar sin un objetivo final. Si reescribes toda la materia en su cuaderno y nunca más lo lees, sólo estarás desperdiciando papel y tinta. Por ello, es mejor buscar prestar atención a la explicación del profesor y estudiar a través de libros y folletos más tarde. Copiar sólo funciona para aquellos alumnos que, de hecho, estudian la materia dada en la sala de clases. De cualquier forma, vale más la pena filtrar lo que el profesor escribe, y anotar sólo las partes importantes, en temas, ya que esto también abre la posibilidad de prestar atención, en vez de sólo copiar la clase entera.

3. Copiar del libro, escribir notas

El problema de escribir tanto es que terminaremos prestando atención a lo que realmente es importante. Escribir repetidas veces el mismo tema hace que el cerebro desconecte la memoria reciente y, de esta forma, la información no es comprendida. En vez de copiar todo en su totalidad, lo mejor es leer el tema y escribir un resumen, sin consultar las fuentes. De esta manera puedes comparar tu resumen con el texto original y ver lo que faltó, qué información es realmente importante; así, tu estudio será mucho más eficaz.

4. Releer el mismo tema varias veces

De la misma manera que escribiendo la misma cosa muchas veces el cerebro se apaga, cuando lees varias veces el mismo texto, también comienzas a ignorar la información y no la absorbes. Lo ideal es leer diferentes textos, realizar búsquedas en internet y ver imágenes siempre que sea posible, ya que esto mantiene el cerebro activo y la memoria consolidada.

5. Perder noche de sueño para estudiar

Está científicamente comprobado que el sueño es el responsable de la fijación de la información en nuestra memoria. Entonces, de nada sirve dejar de dormir para estudiar, ya que el cerebro cansado no tiene la capacidad de retener nuevos datos. Estudiar con sueño o saltar una noche para estudiar no es, para nada, una buena opción.

6. Estudiar por mucho tiempo sin pausas

También está científicamente comprobado que la concentración humana tiene límite de tiempo. Unos 30 minutos después del comienzo del estudio, nuestro cerebro se desconcentra. Por eso es importante que tu tiempo de estudio sea planeado, y que cuente con pausas previstas. Es mejor evitar la pérdida de la concentración, que se resume en una pérdida de tiempo.

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