Descubre los mejores y los peores horarios para estudiar

Hay momentos y horarios del día en que tu cerebro no está completamente listo para concentrarse en una actividad tan enfocada como lo debe ser estudiar.

Por eso, para que tus estudios vayan por el mejor camino, debes tener en cuenta los momentos en los que generalmente tu cuerpo y tu mente estarán más preparados para recibir y asimilar información. Entender cómo funciona cada una de las fases del día, de acuerdo con tu rutina, puede hacer una gran diferencia en tu preparación académica. A continuación, te presentamos cuáles son los mejores y los peores horarios del día para estudiar:

Estudiando la mañana

¿Sabías que hasta media hora después de que nos despertamos nuestro funcionamiento cerebral es muy malo? Cuando terminamos de despertar nuestro cerebro no está ni de cerca, liso para estudiar. Por lo tanto, lo ideal es esperar cerca de dos horas después de despertar para comenzar. Utiliza estas primeras horas para tomar un buen desayuno; o bien, realizar alguna actividad física ligera.

Si planeas estudiar el máximo de tiempo por la mañana, busca despertar un poco más temprano que lo habitual, especialmente si sueles despertar alrededor de las 8 de la mañana.

Si te despiertas a las 7 de la mañana, puedes tomar un buen desayuno y comenzar a estudiar a las 9 de la mañana, cuando tu cuerpo y tu mente estarán mejor preparados.

No pases por alto las demandas de tu cuerpo. Si sientes hambre, es mejor parar e ir a comer, ya que, de lo contrario, será complicado que te concentres al 100% en tus estudios.

Estudiando después de la comida

Estudiar inmediatamente después de la comida puede ser difícil porque puedes acabar ingiriendo una cantidad considerable de comida, por lo general más pesada, que va a hacer que te sientas cansado y sin energía, mientras esa comida es digerida.

Por eso, descansa por, al menos, media hora después de la comida antes de partir hacia los estudios. Si lo deseas, puedes tomar una siesta de media hora. Pero no dejes que esta siesta se extienda a toda la tarde. Lo importante es hacer una pausa después de la comida para darle tiempo a tu cuerpo de estar en plena forma para enfocar toda tu atención en los estudios.

Después de este período, estarás listo para tu total concentración en los estudios. No te olvides de hacer una pausa para el refrigerio en medio de la tarde para no dejar que tu cerebro se debilite. El cerebro puede fracasar por falta de glucosa.

Estudiando en la noche

Estudiar por la noche es un poco más complicado porque ya llevas por lo menos 12 horas despierto y tu cuerpo y mente pueden estar demasiados cansados. Idealmente, la noche es un momento para hacer revisiones y practicar preguntas. Básicamente, porque es durante el sueño que nuestro cerebro memoriza la información del día.

Si trabajas todo el día, asegúrate de mantener las materias más difíciles o de mayor peso para los fines de semana, cuando tendrás más tiempo durante el día para asimilarlas.

Mas informacion sobre este tema

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad