¿Dudas entre MBA o Máster? Te ayudamos a decidirte

¿Máster académico, máster profesional o MBA? No hay respuesta correcta cuando el asunto es de postgrado. Vamos a ver los casos en que cada modalidad es la más indicada. La duda entre estudiar un MBA o un Máster es bastante común.

Si usted está planeando hacer un posgrado, está en el camino correcto: la preocupación continua con los estudios es un rasgo típico de los profesionales de éxito. Sin embargo, es importante saber que la elección del curso y el momento para hacerlo, merece una atención que pocas personas realmente le prestan.

La decisión tiene que ser tomada con base en una serie de factores. Disponibilidad de recursos, de tiempo y dinero, la flexibilidad en la agenda, la etapa de desarrollo de la carrera profesional y las aptitudes individuales son algunas de las variables que deben entrar en ese cálculo.

A la hora de escoger un postgrado, es importante huir de modismos o meras indicaciones

A la hora de escoger un postgrado, es importante huir de modismos o meras indicaciones

No te arrepentirás, es importante huir de modismos o meras indicaciones. No hagas un curso sólo porque los otros están haciendo. Cada caso es un caso, no existe una ‘bala de plata’.

Uno de los dilemas más comunes es la de elegir entre tres opciones: máster académico, máster profesional o MBA. A continuación, explicamos los casos en que cada una de estas modalidades es la más indicada:

MBA

La opción es interesante para quien ya tiene por lo menos tres o cuatro años de experiencia profesional y busca un curso más robusto que el de la especialización. Es un diploma de lato sensu más valorado por el mercado que otras postgrados del tipo.

Un estudiante típico de MBA está seguro de que no quiere seguir una carrera académica. Además, suele buscar un posgrado flexible, cuya carga lectiva se moldea a la rutina de quien trabaja a tiempo completo en una empresa.

Poblada por estudiantes experimentados y ambiciosos, la clase de un MBA es un lugar privilegiado para aquellos que buscan un networking de alto nivel. Allí hará algunos de los contactos profesionales más importantes de su vida.

Como el enfoque de las clases será la gestión empresarial, lo ideal es que el alumno ya esté ocupando una posición de mando. No es preciso ya ser director o gerente: hasta quienes están en los primeros escalones del liderazgo, como un supervisor o coordinador, es apto para matricularse en un programa de este tipo.

No tiene sentido buscar un título de “Master of Business Administration” si usted todavía está en una posición de analista o técnico. Esto es quemar etapas. Quien aún no ocupa un cargo gerencial no va a aplicar nada de lo que aprendió, lo que significa un desperdicio de tiempo, energía y dinero.

Muchos jóvenes están cometiendo el error estratégico de obtener el título precozmente. Lo ideal, para ellos, sería apostar por una especialización, una opción más ligera, económica y adecuada a su realidad actual.

Otro punto de atención es la reputación de la escuela en la que va a matricularse. Como hasta hace poco tiempo el MBA se ha convertido en una fiebre en el mundo corporativo, hubo una explosión en la oferta de cursos incluso de baja calidad. El mercado no tardó en darse cuenta de esto, y dejó de ver el título como un gran diferencial.

¿Esto significa que el MBA no se toma tan en serio como el máster? No, no es así. Si el título viene de una institución respetada, no de una ‘tragaperras’, y si hace sentido en el momento de la carrera del profesional, los empleadores ven mucho valor en el MBA.

Máster académico

El máster académico es la opción más tradicional para quien quiere ser investigador, dar clases y construir su carrera en el mundo de las universidades. Pero, al contrario de lo que mucha gente piensa, no es una opción inadecuada para quienes trabajan en empresas.

Así como el doctorado, el máster académico suele ser muy valorado en el mundo de la empresa en función de la banalización de otros títulos de postgrado, en algunos casos, como del género de la “paga y pasa”. Empresas del área de tecnología, investigación y desarrollo, por ejemplo, tienen un gran interés en la contratación de máster y doctores para desarrollar soluciones de tecnología punta.

Sin embargo, la opción académica no es para cualquiera. Usted tiene que tener gusto por la investigación, además de sentirse a gusto con el lenguaje de este mundo, que es muy específica.

Esté preparado para un montón de lecturas, discusiones profundas y a veces altamente abstractas. Hasta el modo de razonar es diferente: dependiendo de la zona, no habrá aplicación práctica de los descubrimientos. El que guía el trabajo es la búsqueda pura por el conocimiento.

También vale la pena considerar el impacto de este tipo de máster sobre su agenda. Hay menos flexibilidad, con clases por la tarde, lo que puede convertirse en un tormento para quien trabaja en una empresa. Así, la opción funciona mejor para quien no tiene otro vínculo en el momento, o se puede negociar una reducción de la carga horaria en el trabajo.

Esta modalidad de post-graduación stricto sensu también se recomienda para aquellos que quieren experimentar diálogos y reflexiones con un grado de profundización que rara vez se encuentra en la vida cotidiana. Puede presentar una nueva posibilidad de carrera. Muchos ejecutivos terminan dentro de la universidad, y no quieren salir.

Máster profesional

Esta es una modalidad de post-graduación stricto sensu orientada a la capacitación de profesionales en las diversas áreas del conocimiento, mediante el estudio de técnicas, procesos, o temáticas que se adapten a cualquier demanda del mercado de trabajo.

El máster profesional es una buena opción para los que quieren más flexibilidad de horarios que la permitida por el máster académico pero desean más profundidad y diversidad de temas de estudio que los posibles en un MBA.

El máster profesional trae lo mejor de los dos mundos. Es exigente, pesado, profundo y cuenta con una excelente percepción en el mercado laboral, pero se adapta mejor a la rutina”.

Lo ideal es ya estar en alguna posición de liderazgo y no descartar el universo académico como una alternativa interesante de su carrera.

Las universidades no suelen distinguir entre un máster universitario y el profesional: las puertas de la academia están abiertas para quien busca cualquiera de las opciones que otorgan el título de máster.

Los másters de este tipo pueden ser caros y suelen tener procesos de selección rigurosos. Como cualquier postgrado stricto sensu, es mucho más difícil entrar. También es más difícil completar el curso, porque hay que dedicarse, leer mucho y hacer pruebas con un alto grado de complejidad.

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