Niveles de los lenguajes de ordenador

Cualquier exposición relativa a los lenguajes informáticos, debe partir del protagonista central: el ordenador.

Sabemos que es una máquina cuya propiedad diferenciadora reside en que admíte una programación que le permitirá realizar una ingente variedad de tareas: tantas como el usuario sea capaz de programar.

Debido a su constitución íntima -un conjunto de circuitos electrónicos, de tecnología digital-, el ordenador está capacitado para entender un lenguaje construido a partir de dos elementos mínimos de información: 0 (ausencia de señal eléctrica) y l (presencia de señal eléctrica).

A partir de este alfabeto mínimo (0 y l), pueden construirse palabras (01101110) y, por supuesto, frases (0011001100011100…) con las que establecer una comunicación repleta de contenido.

Así pues, por su naturaleza, el ordenador está capacitado para dialogar en un lenguaje próximo a la realidad de la máquina: el denominado lenguaje máquina. Lenguaje cuyos símbolos de representación son los dos dígitos: 0 y 1.

Estos elementos, los BITs (contracción de su denominación inglesa Binary DigiT: dígito binario), coinciden con los propios del sistema de numeración binario.

A medida que ha evolucionado la Informática, han ido creándose nuevos lenguajes de programación de alto nivel, con una estructura cdda vez más próxima a la de los lenguajes humanos.

A medida que ha evolucionado la Informática, han ido creándose nuevos lenguajes de programación de alto nivel, con una estructura cdda vez más próxima a la de los lenguajes humanos.

Del lenguaje máquina a los lenguajes de alto nivel

En primera instancia es posible establecer una comunicación con los circuitos electrónicos del ordenador utilizando su lenguaje íntimo: el lenguaje máquina.

Una simple reflexión acerca de esta vía de diálogo, lleva a algunas conclusiones no excesivamente favorables para el lenguaje máquina:
– Se trata de un lenguaje dificil de aprender para el usuario no sólo por la complejidad inherente a la estructura del propio lenguaje, sino también por el hecho de que su íntima relación con la máquina obliga a conocer muy a fondo sus entresijos.
– Además, hay que recordar que el ordenador es una máquina ignorante, a la que hay que instruir con toda suerte de detalles mínimos. Y ésta es una tarea ardua y difícil de llevar a buen término a base de combinar ceros y unos.

Al fin y al cabo, el ordenador no es más que una herramienta creada por el hombre para facilitar su trabajo… Luego ¿por qué hay que acondicionarse al lenguaje íntimo de la máquina, si cabe la posibilidad de comunicarse con ella utilizando un lenguaje próximo al humano?

En tal caso, el problema se reduciría a crear los adecuados traductores de lenguajes de programación para convertir las descripciones formuladas en lenguaje evolucionado en sus homólogas expresadas en lenguaje máquina.

La adopción de este razonamiento derivó en la creación de lenguajes informáticos más próximos al lenguaje hablado convencional.

Poco a poco, nacieron lenguajes progresivamente más alejados de la intimidad de la máquina hasta llegar a los actuales lenguajes de alto nivel, cuya sintaxis, semántica y pragmática son semejantes a los del lenguaje humano.

En definitiva, y atendiendo a su mayor o menor proximidad a la realidad íntima de la máquina, la pirámide de los lenguajes informáticos presenta tres niveles:
* Lenguajes máquina.
* Lenguajes de ensamble.
* Lenguajes de alto nivel.

El lenguaje íntimo de la máquina toma cuerpo en secuencias de niveles de tensión -estados de conexión o desconexión- representados por medio de combinaciones de unos y ceros.

El lenguaje íntimo de la máquina toma cuerpo en secuencias de niveles de tensión -estados de conexión o desconexión- representados por medio de combinaciones de unos y ceros.

Lenguajes máquina

Ocupan el estrato inferior, menos evolucionado, de los lenguajes informáticos. Dada su total consonancia con la naturaleza íntima de la máquina, este lenguaje es distinto según el tipo de procesador a programar.

En el caso de los microordenadores, el microprocesador que constituye su unidad central de proceso está caracterizado por un determinado lenguaje máquina. Dicho lenguaje difiere, pues, según se trate de un
microprocesador del tipo 6502, 8086, Z-80 ó 68000.

Los lenguajes máquina permiten redactar programas en código objeto directamente ejecutables por el ordenador, sin necesidad de recurrir a una previa traducción.

Lenguajes de ensamble

El estrato intermedio de la pirámide de lenguajes de ordenador está ocupado por los lenguajes de ensamble.

El repertorio de elementos que intervienen en la confección de los programas coincide, en este caso, con conjuntos de símbolos o nemónicos que ofrecen una mayor comodidad para el programador que las simples
asociaciones de ceros y unos.

Su relación con el lenguaje máquina es muy próxima, hasta el punto de que cada familia de microprocesadores posee un lenguaje ensamblador propio, en directa correspondencia con su lenguaje máquina.

La tarea de confección y corrección de los programas resulta ahora más fácil, dada la comodidad que supone utilizar grupos de letras en lugar de ceros y unos para definir las operaciones.

Sin lugar a dudas, para incrementar un número en una unidad, es más grato escribir INC A que 00111100. Y, desde luego, la posibilidad de cometer un error es bastante más reducida.

Los lenguajes de alto nivel son lenguajes próximos al entorno humano. Por contra, los lenguajes máquina guardan una inmediata relación con la naturaleza íntima del ordenador.

Los lenguajes de alto nivel son lenguajes próximos al entorno humano. Por contra, los lenguajes máquina guardan una inmediata relación con la naturaleza íntima del ordenador.

Lenguajes de alto nivel

Son lenguajes evolucionados que mantienen un gran paralelismo con los lenguajes hablados convencionales.

En este tercer nivel, la disparidad de los lenguajes no es achacable al tipo de microprocesador o procesador que constituye el cerebro de la máquina. Los lenguajes de alto nivel más difundidos (BASIC, PASCAL, FORTRAN, COBOL, LOGO…) disponen de traductores para su conversión al lenguaje máquina de casi cualquier procesador.

Las principales ventajas que derivan del uso de un lenguaje evolucionado o de alto nivel son:
– La redacción del programa resulta comprensible para el usuario y, por lo tanto, es más cómoda su redacción y la detección de posibles errores sintácticos.
– El tiempo de programación se reduce.
– Y, lo que es más importante, cabe ya pensar en que un mismo programa pueda ser ejecutado en dístintos ordenadores.

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