7 técnicas de estudio infalibles para cualquier prueba

En la escuela, sacar buenas notas era relativamente fácil: bastaba con prestar atención a las clases, leer atentamente los apuntes y resolver algunos ejercicios en la víspera de la prueba. En la vida adulta, sin embargo, todo se va complicando

No sirve de conectar el piloto automático delante de concursos públicos, exámenes de suficiencia en idiomas o las pruebas de admisión en los programas de posgrado, por ejemplo. La preparación debe ser más estratégica, con base en métodos para garantizar la fijación y acelerar el proceso de aprendizaje.

Es posible estudiar sin aplicar ninguna metodología pero usted pasará mucho más tiempo del que quien aprende con la ayuda de alguna técnica de estudio.

Sin darnos cuenta, vamos experimentando y consolidando nuestras propias tácticas, pero es interesante conocer y probar algunos métodos de otros.

Adoptar procedimientos de estudio de forma consciente es esencial para garantizar la mejor administración del tiempo. Ciertas estrategias harán su trabajo más rápido y, por lo tanto, menos pesado y agotador.

 Joven estudiando: la preparación será más rápida y eficiente si se vale de ciertas técnicas de estudio


Joven estudiando: la preparación será más rápida y eficiente si se vale de ciertas técnicas de estudio

Enumeramos a continuación 7 técnicas de estudio que pueden ser útiles en la preparación para las complicadas pruebas de la vida adulta:

1. Mapa mental

¿Quiere visualizar un contenido complejo y todo intrincado en ramas? Pruebe representarlo en un “mapa mental“: hermoso nombre para un diagrama compuesto por palabras, iconos y flechas. La principal ventaja de elaborar estos esquemas es la posibilidad de crear un orden lógico entre la información, destacando las interconexiones y relaciones de jerarquía.

No es un método para fijar conceptos, sino para verlos de forma sistémica, es decir, comprender cómo los conceptos se distribuyen dentro de ese campo de conocimiento. Es importante para saber que el concepto X aparece cuando el tema Y se discute, lo que facilita la asociación de ideas.

Imagínese que usted está estudiando enlaces químicos por medio de un mapa mental, y una de las flechas y apunta a la expresión “puente de hidrógeno”. La organización visual de la información que ayuda a fijar el hecho de que, cuando se habla de puente de hidrógeno, lo que se discute son los enlaces químicos.

2. Fichas o resúmenes

Leer atentamente el libro de texto es un paso obligatorio en cualquier preparación, pero el estudio no puede terminar ahí. También es fundamental reorganizar la información que se lee con sus propias palabras.

Una forma de hacerlo es elaborar fichas, esto es, síntesis esquemáticas de cada texto. Una ficha es una hoja que contiene la información más importante acerca de un libro o capítulo de un libro, por ejemplo. Es la mejor manera de organizar la bibliografía. La idea es elaborar un índice de sus lecturas de acuerdo con la sistematización ya elaborada en el mapa mental, descrito en el ítem anterior.

Otra posibilidad es la de redactar un resumen, esto es, escribir con sus propias palabras el contenido estudiado. Actúe como si fuera el autor de su propio libro sobre el tema. Puede ser un texto corrido o por temas: lo importante es traducir las ideas y su lenguaje, incluyendo sus interpretaciones y comentarios sobre el tema.

3. Construcción y reconstrucción de esquemas

Otro método recomendado es representar la información en forma de esquemas. Es una buena opción para fijar contenidos que tienen una determinada sistemática bastante específica por detrás.

Imagínese que usted está estudiando Derecho penal, por ejemplo. Prueba a elaborar una tabla en la que hay columnas dedicadas a que ley tipifica cada delito, cual es el tiempo de pena y cuál es el plazo de respuesta para cada tribunal, entre otras informaciones.

La primera vez, dibuja el esquema consultando libros y folletos. Después de un par de copias, tratar de reconstruirlo de memoria. Este procedimiento es una excelente manera de grabar los contenidos sin perder de vista las interconexiones entre ellos. Igual que los mapas mentales es una técnica muy útil para quien tiene memoria visual.

4. Grabaciones de audio

No todo el mundo tiene facilidad para recordar lo que vio: mucha gente se fija mejor lo que escuchó. Si este es tu caso, trate de estudiar con la ayuda de un teléfono móvil o cualquier otro dispositivo que funcione como grabador.

Graba tu propia exposición oral sobre el tema, como si fueras un profesor. Hablar, por sí solo, ya es una excelente manera de apropiarse de una idea. Escuchar tus propias “clases” muchas veces es mejor aún.

También es interesante escuchar podcasts y clases online sobre el tema, muchas veces disponibles gratuitamente en internet. Para quien tiene poco tiempo, vale aprovechar los desplazamientos entre la casa y el trabajo para escuchar los audios.

5. Presentaciones delante del espejo

Si usted se enfrentará a una prueba oral, es imprescindible simular el encuentro con el examinador o el tribunal. El primer paso es hacer esto solo, es ponerse delante de un espejo y una buena dosis de sentido crítico.

Una vez hechos los primeros ensayos en solitario intenta presentar a los amigos, familiares y profesores. Este tipo de ejercicio es fundamental para el desarrollo de la lógica de su razonamiento y, sobre todo, para estimular su capacidad de improvisación.

Muchos candidatos van muy bien en las pruebas escritas, pero acaban siendo eliminados de los procesos de oposición en las pruebas orales y todo porque no han desarrollado el juego de cintura necesario para la ocasión. Hablar delante del espejo o para otras personas es el único medio de simular la presentación oral y desarrollar métodos para controlar su nerviosismo.

6. Técnicas mnemotecnias

Todo el mundo ha tenido un profesor de secundaria que cantaba canciones o elaboraba frases divertidas para facilitar la memorización de la tabla periódica. Técnicas mnemotecnias, esto es, que facilitan la fijación de palabras o expresiones, son utilizadas desde la antigüedad y pueden ser una ayuda cuando tenemos que recordar determinados asuntos.

Una opción es el acróstico, una frase formada por palabras cuya primera letra es la pista que necesitamos para ser recordado. Otro instrumento es el acrónimo, una palabra formada por letras que representan otras palabras, como la herramienta de gestión CHA (Conocimiento, Habilidad y Actitud).

Sea cual sea, la técnica mnemotecnia debe ser utilizada cuando existe la necesidad de recordar contenidos secuenciales y sin ninguna relación lógica entre sí. Es una opción interesante para grabar los nombres o números de leyes, por ejemplo.

7. Simulaciones de tiempo

Poner sus conocimientos a prueba es un paso indesviável en la preparación para cualquier examen. En el caso de unas oposiciones, por ejemplo, es preciso recuperar pruebas de años anteriores y resolverlas con el cronómetro al lado.

El examen debe ser resuelto exactamente cómo sería realizado en la situación real. Cuanto más se familiarice con las condiciones de la prueba, incluso la duración de ella, mayores son sus posibilidades de aprobar las oposiciones.

Los simulados son también esenciales para acostumbrarse al estilo de las cuestiones. Es la mejor forma de mejorar su técnica de interpretación y no tener sorpresas delante del lenguaje del tribunal.

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